Con motivo de la celebración del 1º de Mayo, día Internacional del Trabajo que este año se desarrolla bajo el lema “La solución; SUBIR SALARIOS. CONTENER PRECIOS. MÁS IGUALDAD”. Un país en deuda con su gente trabajadora”, queremos desde UGT-Melilla, reivindica el mundo del trabajo y hacer un reconocimiento explícito a todas las personas trabajadoras que han formado parte de esos servicios esenciales en unos momentos tan complicados. Un reconocimiento que no puede quedarse en un mero gesto moral, sino que ha de ir acompañado de recuperar la ultra actividad de los convenios colectivos, una reforma ambiciosa en materia de contratación laboral, apostar por el sistema público de pensiones, mejorar las prestaciones por desempleo, renovar las políticas activas de empleo.


La Seguridad Social destinó en el presente mes de abril la cifra récord de 10.798 millones de euros al pago de pensiones contributivas, un 4,9% más que en el mismo mes de 2021, según ha informado este martes el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

El Departamento que dirige José Luis Escrivá estima que el gasto en pensiones se situó en el 11,9% del PIB en el cuarto mes del año, porcentaje inferior al de 2020 (12,4% del PIB), año condicionado por el impacto de la pandemia sobre el PIB, y también más bajo que el de 2021 (12,1% del PIB).

En este real decreto se establecen los ámbitos donde la mascarilla continuará siendo obligatoria. No obstante, se recomienda para todas las personas con una mayor vulnerabilidad ante la infección por COVID-19 que se mantenga el uso de mascarilla en cualquier situación en la que se tenga contacto prolongado con personas a distancia menor de 1,5 metros.

Por ello, se recomienda un uso responsable de la mascarilla en los espacios cerrados de uso público en los que las personas transitan o permanecen un tiempo prolongado. Asimismo, se recomienda el uso responsable de la mascarilla en los eventos multitudinarios. En el entorno familiar y en reuniones o celebraciones privadas, se recomienda un uso responsable en función de la vulnerabilidad de los participantes.

Este acuerdo es un hito indiscutible en la historia de nuestro país, porque es un acuerdo pactado, ambicioso y que supone una recuperación nítida y una mejora evidente de derechos laborales de la clase trabajadora. El Gobierno y los Sindicatos acuerdan la subida de 1.000 euros del Salario Mínimo Interprofesional, desde el 1 de enero. Va al corazón de las personas que menos tienen, es para las personas discriminadas en nuestro país, es una subida que va afectar de manera fundamental a las mujeres a las trabajadoras de nuestro país que trabajan en los sectores más precarizados, que trabajan en aquellos sectores donde los salarios son más bajos. Va directamente a los corazones de los jóvenes para dignificar sus condiciones de trabajo, por eso tiene especial importancia esta subida del Salario Mínimo Interprofesional para estos colectivos. Es un acuerdo al servicio del interés general. Y en el que los Sindicatos cumplen con su obligación constitucional. Así beneficiara también a los trabajadores/as que trabajan en empresas sin representación Sindical. Por tanto, esta subida es una buena noticia, para los trabajadores  y trabajadoras, en especial para los que menos ganan, pero también para la economía, porque incentivara el consumo y la actividad, para el empleo y para el conjunto del país. “Es la mejor herramienta para combatir la pobreza laboral”. Y sobre todo para combatir la vulnerabilidad de los jóvenes y las mujeres.

Aprobado el acuerdo de Reforma Laboral. ¡Ahora SÍ, ganamos derechos!

UGT celebra que haya triunfado el sentido común y se haya aprobado hoy, en el Congreso de los Diputados, el acuerdo de reforma laboral, fruto del diálogo  entre los interlocutores sociales y el Gobierno. Un acuerdo histórico que fija una normativa laboral en la que, por primera vez, las personas trabajadoras recuperan derechos y que, por primera vez, ha contado con el consenso de los empresarios y los sindicatos.

La nueva reforma laboral recupera el equilibrio de las relaciones laborales, al fortalecer la negociación colectiva. Así, se recupera la ultraactividad de los convenios y la prevalencia del convenio sectorial sobre el convenio de empresa. Combate la precariedad y temporalidad de nuestro mercado de trabajo, apostando por el empleo fijo y estable, persigue a las subcontratas, que han hecho negocio en base al deterioro de las condiciones laborales; fomenta la inserción de los jóvenes en el mercado de trabajo, a través de los contratos formativos y apuesta por la flexibilidad interna impulsando los ERTES, tipo Covid, frente a los despidos.